::: HUERTA DE KUSSI HUAYRA: CONSTRUCCIÓN, COMPOSTAJE, SIEMBRA Y SEGUIMIENTO :::



Después del deshierbe y recolección de basura quedó todo listo para poner las manos a la obra. El primer paso fue la planificación de los bancales es decir en que forma iba a quedar la huerta, si triangular, espiral cuadrada o circular, decidimos ésta última por que nos pareció que era la que mejor se adaptaba al carácter del espacio.

Algo interesante de la propuesta formal de la huerta fue empezar su crecimiento a partir de un hueco hecho en forma de corazón por Marta, este era su refugio, alguna vez fue florero y otras basurero, le dijimos a ella qué pensaba acerca de que su corazón se convirtiera en circulo y la pareció bien, al fin y al cabo es el corazón de la huerta.

Una vez decidida la parte formal el siguiente paso fue raspar con el azadón para dejar la zona despejada para los trazos respectivos que se hicieron a partir de un compás improvisado con un poco de alambre, hilo, y una pica o pico viejo, al principio utilizamos para marcar los trazos cal, pero al final vimos que no era necesario, poco a poco a medida que construíamos, depuramos la técnica para elaborar bancales circulares.

Primero construimos el circulo del centro eje de toda la huerta que se convertirá en un pequeño pozo de agua y esperamos sea un espejo para reflejar la luz solar, generar un micro-clima y brindar humedad y frescura a las plantas cultivadas en el primer bancal con este primer paso probamos la eficacia del compás, entonces pasamos a elaborar el primer bancal circular, estábamos en el trazado cuando de pronto aparece Edson Velandia, no Epson, un músico piedecuestano que le mete el hombro al camello en la escuela, nos propuso la idea de que la huerta fuera un espacio de conciertos, presentar allí música carranguera, tríos -musicales por supuesto-, grupos pequeños en general y que la gente se metiera en medio de los caminos de acceso y así disfrutar del cultivo y la música; nos pareció chévere la idea, y tuvimos que cambiar las distancias de los caminos de acceso que por lo general son de 40 cm a 50 cm, con el fin de que dos personas de medio lado puedan caminar por allí.

Los bancales se construyen con varios propósitos, uno es aprovechar la tierra sobrante de los caminos de acceso o senderos, botarla encima de los bancales y aumentar el grosor de la capa de tierra negra, ideal para la siembra, de esa manera las plantas tienen mayor posibilidad de obtener nutrientes al poder extender sus raíces a una mayor profundidad y no hacia los lados dejando espacio para sembrar intensivamente. Otra ventaja es que el área de siembra queda más oxigenada y esponjosa, permitiendo un mejor crecimiento radicular de las plantas. Los bancales los hicimos de 120 cm -los bancales por lo general se construyen sobre múltiplos de 30 por cuestiones de aprovechamiento de espacios con relación a las distancias de siembra-.

Se nos fue el día en la elaboración del primer bancal, trabajamos hasta que se nos oscureció.

Al día siguiente seguimos con el camello de la huerta, en la escuela Mario González había un encuentro cultural que nos sirvió de vitrina para mostrar nuestro camello, la gente preguntaba que era, que porque en forma de circulo, que que vacanería, el día nos lo pasamos entre conferencias y azadonazos, nuestro aporte artístico fueron los picazos para pulir el primer bancal y construir la 2 era o segundo bancal además de destruir una platanera que fue a dar al montón del compostaje, Milena sirvió de platanicida y Otto de picador.

Al medio día hubo mute santandereano, una comida típica de estas tierras, y en la noche danzas típicas, jazz, full concierto de blues y canciones clásicas de Led Zepellin, AC/DC con violín, sonaba vacanísimo, y de remate un toque con Edson Velandia y el grupo de jazz, quienes hicieron una improvisación… fue una noche fantástica.

El sábado de construcción fue un día interesante por que los niños se hicieron partícipes de compostándonos, corrieron por todos los caminos y por encima de los bancales también, entonces nos vimos en la necesidad de hacer una campaña de sensibilización con ellos y explicarles que era la huerta, los objetivos, porque no se debe pisar los bancales, hasta que se llegó al compromiso de que cada niño va a adoptar unas plantas y las va a cuidar el día en que tengan talleres, de esa forma ellos entran a formar parte del proceso.

En los días siguientes seguimos camellando en los bancales, hicimos cálculos aproximados de unas 80 horas de trabajo colectivo para construir más o menos 125 metros cuadrados de espacio de siembra y caminos de acceso, parece bastantes horas pero las ventajas que se tienen son grandes: se tienen bancales para toda la vida, le da un aspecto formal muy bonito, dándole un carácter más serio y artístico, se aprovecha mejor el espacio y el volumen de tierra, se le brinda al usuario de la huerta un espacio exclusivo para él, facilitándole el acceso y la movilización para el riego, la siembra y la cosecha, ha servido para el fortalecimiento físico de los compostadores, en vez de gastar trabajo ocioso en un gimnasio, en el agrogym se quema calorías y construye vida, comida, amigos y conocimientos; hasta ahora todas las personas que se han acercado a mirar la huerta han quedado contentas con el trabajo, valió la pena el esfuerzo y nos damos cuenta que para desarrollar huertas urbanas lo importante es querer y hacer, el dinero entra a planos secundarios.


- Pasos que usamos para construir los bancales:




1.demarcar los límites según las dimensiones.
2.Picar sobre los límites para no perder la línea de construcción.
3.picar todo el interior del bancal.
4.desterronar.
5.esparcir con el azadón.
6.de ser necesario de pica otra vez y se desterrona.
7.demarcar los límites de las vías de acceso.
8.picar los límites.
9.picar el interior.
10.sacar tierra con la pala y botarla sobre el bancal.
11.desterronar sobre el bancal.
12.sacar la tierra necesaria hasta nivelar el bancal y los caminos de acceso.
13.pulir los caminos.
14.pulir los bancales.
15.y empiece otra vez hasta donde sea necesario.



El compostaje





Como no hay agricultura orgánica sin compostaje, era de esperar que la ésta huerta tenga una zona de compostaje en donde haya un espacio para los montones de compost y un lugar para el vermicompostaje (crear abono por medio de lombrices).

Iniciamos el primer montón, recogiendo y amontonando la materia orgánica del deshierbe y de la platanera finamente picada, hojas secas del palo de mango, algo de basura orgánica de la cocina, encontramos unos bultos de heces o mierda de conejo que estaban por ahí de unos intentos de huerta pasados y lo añadimos, también añadimos hojas secas provenientes de la tala de unos árboles en una calle de piedecuesta como a 50m de kussi huayra, que estaban generando problemas de represamiento de agua y dando mal aspecto.

Para hacer un buen compost se deben mezclar elementos vegetales, animales y minerales, por eso conseguimos unas sales para añadírselas al compost en su proceso de degradación.

Hasta ahora se le han dado dos vueltas al compost notándose el proceso térmico generado por la descomposición de la materia orgánica. El montón se ha tapado con un plástico negro para conservar el calor y evitar la sobre-humectación en caso de lluvia.

En cuanto al vermicompostaje, existe unos cajones de madera con humus que conservan unas pocas lombrices, por eso le hemos agregado materia orgánica para que ellas tengan comida y se reproduzcan más rápido, estamos consiguiendo heces de animales herbívoros para agregárselas a las vermicomposteras y brindarles un alimento completo a las lombrices.

Esperamos tener compost pronto para poder mejorar el suelo y obtener unas excelentes cosechas.

La siembra






Camelo vio los bancales y le pareció vacana la vaina, entonces nos regaló plántulas para sembrar en la huerta, perejil liso y crespo, lechugas Arizona y morada, col morada, repollo corazón de buey, acelgas, col chinas, cebolla puerro, y aromáticas.

Hicimos un conteo de las plántulas para saber cómo las íbamos a distribuir, decidimos hacer un circulo de lechugas, después un círculo de coles chinas seguid de un círculo de acelgas y repollos entre los claros sembramos perejiles, las aromáticas se sembraron en los extremos de los bancales. Al primer bancal se le agregó hojas secas para controlar el crecimiento de maleza, conservar la humedad y permitir la proliferación de microorganismos.

Otto se trajo un montón de lechugas como de 5 clases distintas de la niebla, las sembramos pero hubo muchos problemas para que prendieran porque fueron plantuladas en tierra, y al extraerlas del semillero, solo quedaban las raicitas, por eso de cada 10 sembradas, murieron 3 o 4 lechugas. Es mejor el sistema de plantulación que usa Camelo porque los cubitos las plántulas quedan con un cubito de tierra que les brinda buena resistencia y hace eficaz la siembra.

Además de las plántulas de Camelo, nos regalaron un sobrecito de rábano rojo el cual sembramos directamente sobre el bancal y a los cuatro días germinó. Ha sido tal la aceptación de la huerta que alguien que no conocemos ni hemos visto al que llamamos el fantasma de la huerta sembró directamente zanahorias, cebolla cabezona y espinacas.

Llegó una señora para que le dejáramos un bancal para ella sembrar sus verduras y ella se comprometía a regar la huerta, el problema es que ya se nos acabó las plántulas y anda un poco brava, a pesar de ello va a regar, ya contactamos a Camelo para que nos regale otras plántulas y darle gusto a la señora.



Seguimiento


Se nos han presentado varios problemas: hormigas, tréboles y pasto. Las hormigas se han comido las coles chinas; el pasto y el trébol crecen de una manera invasora cubriendo todo el bancal a pesar de que pusimos hojas, es mas las han atravesado. Lo que hemos hecho es extraerlos manualmente desde la raíz; le hemos gastado 2 tardes logrando controlarlos, esperamos que sea suficiente, en cuanto a las hormigas vamos a usar cal para controlarlas, y una señora nos va a regalar una especie de fríjol que sirve para controlarlas.

Cayó una lluvia torrencial que lavo todos los bancales, pero quedamos satisfechos al saber que los caminos fueron de gran utilidad para no perder ese suelo y controlar el paso del agua.

1 comentario:

Lepe dijo...

Les felicito por su proyecto.
Las hormigas en casa las he controlado con "canderel" (edulcorante sustituto del azucar y altamente tóxico para cualquier ser vivo pero que es el endulsante que normalmente se utiliza en las bebidas de dieta).
¿Qué ha sido del vermicompostero?