-Hacer terrazas, una despreciada práctica, resulta ser el espacio donde cualquier persona, con ínfulas de artista, puede embellecer espacios y crear obras de diseño y composición, tan agradables y comestibles como el clima donde se encuentre lo permita.-
Escuché algún día que la basura es comida; y sí, ahí empieza todo. Se aprovecha todo, los residuos orgánicos, serán abono, los recipientes plásticos y de esos otros que no se descomponen, sirven de masetas, para aquellos que tienen espacios pequeños y no pueden tener su terraza en casa. Luego llegan las plantas y el mayor cuidado maternal, hace que se produzcan cosechas que reverdecen el espacio urbano, el plato el estómago.
-Separe su basura y obtenga una ensalada-. Existen recetas fáciles de preparar o usted puede imaginar mil sabores; cultive en casa, cultivemos en casa.
Cuando cae la tarde los instrumentos quedan regados en el suelo, es hora de una cerveza, una pequeña satisfacción después de la fuerte jornada; así, tal como los maestros del renacimiento, él, Capitán Terraza, instruye a su no tan chico aprendiz, “Lechuguin”. Cumplen con la tarea que se han propuesto, transformar los pequeños espacios de tierra sin cemento.
Pero Capitán Terraza y su fiel ayudante Lechuguín no están solos, los acompañan la Estrella de la lluvia y su mamá y en ocasiones la inseparable compañera de Lechuguín, “ni Col” o para más señas Petroncia. Van por ahí, labrando la tierra, rascando la hierba y sembrando plantulitas… y pues… es inevitable unirse.
La satisfacción es mayor a medida que avanzan los días; cada mañana las plantas están más verdes y más bonitas y grandes. Y se siguen sembrando plantulitas; la idea es hacer de la ciudad una huerta. Bueno, al menos, es la idea de la cuadrilla Compostandonos.
-Los otros, nosotros, los de entretelones, nos animamos, pero no mucho, falta más compromiso, con nosotros mismos y algún día ayudamos, pero eso no está muy bien. La falta de espacio no es excusa y tiempo de sobra, solemos tener bastante más del que creemos para cultivar.-
P.D: Por ahora, una ensalada con productos que ud. puede cultivar en su huerta casera, sencillísima. Lleva unas hojas de col china, pepino cohombro, cebolla y tomate; el aderezo lleva cilantro o perejil, que según guste le ofrecerán sabores bien diferentes; también lleva jugo de naranja y si tiene un poco de miel, sal y pimienta.
En mi humilde opinión, es recomendable cortar las hojas de col china con los dedos, en pequeños trozos, esto con el fin que no se oxiden tan rápido las hojas de col, por acción del cuchillo, la explicación científica de ese hecho, pero si se fija es verdad; bueno, volviendo al tema, corte el pepino en trozos, de tamaño mediano, no muy gruesos; haga lo mismo con el tomate y la cebolla. Revuelva los ingredientes en un recipiente. Aparte prepare el aderezo, combine el jugo de naranja con la miel, la sal y la pimienta, bata los ingredientes con un tenedor, durante unos minutos, trate de obtener una mezcla espesa y homogénea, agregue el cilantro o el perejil. Por ultimo vierta el aderezo sobre las hortalizas y revuelva hasta cubrirlas con él.
Nos pillamos, después.
Elga-Min-Cito.
La rebelión de las ratas...de laboratorio. Todo por un maíz.
Por: Comelón de maíz ...pero criollo!
He tenido esos 10 granos de maíz en el bolsillo de mi pantalón hace más de un mes. Estamos en Julio.
Todo empezó cuando en un parque del barrio me encontré a un auténtico YUMKAX, dios azteca de la agricultura, protector del maíz a lo criollo ¡dígame!
Hola, don Rodolfo! Hace tiempo no le veía, pensé que seguía sembrando por allá en una finquita que tienen con la familia. Para mí es una especie de divinidad pues aparte de que vende la masa de maíz pelao buena y barata, todavía a $ 400, parecida a la que en casa me enseñaron a comer (yo nunca me puse bravo por eso, desde luego), don Rodolfo ha levantado una familia trabajando con éste delicioso producto y casi sin manos, el brazo derecho es un muñón al que le falta la mitad y su mano izquierda apenas tiene un par de dedos.
Él fue el que me contó que el maíz amarillo criollo estaba a más del doble del importado...”uno que venía de Canadá, me parece”, dijo Yumkax."Ahora
todo mundo está trabajando ese maíz".
De una me fui metiendo en una bodega grande del centro, al pie de Quebrada seca con carrera 17. Hay un montonón de sacos de maíz arrumados pero la marca del saco es de otra vaina, ahí no dice que sea maíz y menos de dónde viene. Así que me tocó de detective, más o menos.
Es maíz de EE UU, viene en containers y aquí es ensacado y distribuido...es gracias a eso que todavía don Rodolfo no le ha tenido que subir a la masa que vende.
"Es transgénico", me dijo un Ingeniero agrónomo especialista en agricultura orgánica. Él sabe que EE UU es el primer productor mundial de maíz transgénico.
Viene sin etiqueta, pero eso sí...bien presentao!
Desde entonces recogí unas semillas del suelo de aquella bodega y me las metí al bolsillo para mostrarlas y preguntar a mis paisanos y paisanas qué tal les está sabiendo, de sabor y de saber, la arepa de maíz transgénico, que nos venden como maíz calentano en el mercado -ojo. Un maíz que Francia vetó definitivamente hace unos dos meses, por serias dudas sobre la inocuidad de éste tipo de alimentos modificados genéticamente.
De ratas o seres marginales o excluidos, ahora por obra y gracia de la globalización del hambre, nos convirtieron en ratas de laboratorio… y sin sueldo!
¿Cómo se siente usted señor consumidor...señora?
No fui capaz de decirle a don Rodolfo toda la verdad de lo poco que sé, pero creo que su divinidad me ha irradiado.
Todavía escribo aunque mis uñas se llenen de tierra...de mugre, como decimos en Bucaramanga. Pero sabemos que toda tierra debería ser lo más sagrado, que es ya lo más maravilloso.
Atentamente,
Comelón de maíz ...pero criollo!
2.008
He tenido esos 10 granos de maíz en el bolsillo de mi pantalón hace más de un mes. Estamos en Julio.
Todo empezó cuando en un parque del barrio me encontré a un auténtico YUMKAX, dios azteca de la agricultura, protector del maíz a lo criollo ¡dígame!
Hola, don Rodolfo! Hace tiempo no le veía, pensé que seguía sembrando por allá en una finquita que tienen con la familia. Para mí es una especie de divinidad pues aparte de que vende la masa de maíz pelao buena y barata, todavía a $ 400, parecida a la que en casa me enseñaron a comer (yo nunca me puse bravo por eso, desde luego), don Rodolfo ha levantado una familia trabajando con éste delicioso producto y casi sin manos, el brazo derecho es un muñón al que le falta la mitad y su mano izquierda apenas tiene un par de dedos.
Él fue el que me contó que el maíz amarillo criollo estaba a más del doble del importado...”uno que venía de Canadá, me parece”, dijo Yumkax."Ahora
todo mundo está trabajando ese maíz".
De una me fui metiendo en una bodega grande del centro, al pie de Quebrada seca con carrera 17. Hay un montonón de sacos de maíz arrumados pero la marca del saco es de otra vaina, ahí no dice que sea maíz y menos de dónde viene. Así que me tocó de detective, más o menos.
Es maíz de EE UU, viene en containers y aquí es ensacado y distribuido...es gracias a eso que todavía don Rodolfo no le ha tenido que subir a la masa que vende.
"Es transgénico", me dijo un Ingeniero agrónomo especialista en agricultura orgánica. Él sabe que EE UU es el primer productor mundial de maíz transgénico.
Viene sin etiqueta, pero eso sí...bien presentao!
Desde entonces recogí unas semillas del suelo de aquella bodega y me las metí al bolsillo para mostrarlas y preguntar a mis paisanos y paisanas qué tal les está sabiendo, de sabor y de saber, la arepa de maíz transgénico, que nos venden como maíz calentano en el mercado -ojo. Un maíz que Francia vetó definitivamente hace unos dos meses, por serias dudas sobre la inocuidad de éste tipo de alimentos modificados genéticamente.
De ratas o seres marginales o excluidos, ahora por obra y gracia de la globalización del hambre, nos convirtieron en ratas de laboratorio… y sin sueldo!
¿Cómo se siente usted señor consumidor...señora?
No fui capaz de decirle a don Rodolfo toda la verdad de lo poco que sé, pero creo que su divinidad me ha irradiado.
Todavía escribo aunque mis uñas se llenen de tierra...de mugre, como decimos en Bucaramanga. Pero sabemos que toda tierra debería ser lo más sagrado, que es ya lo más maravilloso.
Atentamente,
Comelón de maíz ...pero criollo!
2.008
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