::: La Huerta de Milena, señor e hija:::




El pensado de Milena y Julián era vivir en una finca para que su hija creciera en un ambiente sano, natural; pero como las cosas no son como uno las piensa les toco vivir en la mole de cemento, contando con la suerte de tener un espacio grandecito para cultivar sus cosas.

Entonces emprendieron con sus compinches la misión de crear su huerta urbana, hubo bastante motivación, lograron hacer sus eras y sembrar maíz y fríjol, crecieron mucho y se veían bonitos, a la gente que pasaba al frente de la huerta se le alborotaba el gen campesino y quedaban asombrados de la altura del maíz eso no sin antes dar algún tip sobre como cultivar mejor.

Con la motivación de la huerta, les llegaron unos amigos y le hicieron un homenaje al maíz, al rescate de las semillas criollas y el combate a las semillas transgénicas haciendo un mural.

No falta el aguafiestas que se tira las vainas, un vecino sapo les hecho a la corporación porque tenían unos montones de compostaje, ellos llegaron, hicieron unas preguntas, por suerte Julián tiene bien claro el cuento y les suplo explicar lo que estaban haciendo, el funcionario metió las narices en el compost y no reportó ningún olor desagradable, firmo su planilla y dio vía libre para continuar con el compostaje.

Ya tuvieron su primera cosecha de maíz y fríjol, en estos momentos tienen sembrado más maíz, fríjol, repollo, guacas, orégano, unos palos de mango, papayos, cítricos, plátanos y algunas plantas ornamentales, están haciendo compost con los desechos de la cocina y están subiendo a la niebla para mamar gallo y mejorar sus técnicas de compostaje.

2 comentarios:

cuercurú dijo...

Yo he ido allá. Con Milena, señor e hija, también fuimos a Santa Cruz de la Colina. Es un pueblo bonito como para hacer compost.

yotas dijo...

seguiremos esperando sus visitas esporádicas, siempre será bienvenido.